Bien, chavales, todos esperáis nuevas acerca de mi precaria situación económica-laboral, y hételas aquí. Finalmente acepté las condiciones que me ofrecían, reclamando las clases de Inglés como un derecho y deseando encontrar un curro decentemente pagado por el cual dejar este.
Cierto es que tenía muy claro lo que quería hacer y cobrar, pero entre la situación del país y diferentes puntos de vista que he podido consultar, creo que he hecho bien. De todas formas, el año escolar próximo tengo previsto estudiar algún módulo o algo, a poder ser relacionado con la creatividad artística de la escritura, guiones de cine o cosas por el estilo. Quiero hacer algo de lo que quiero hacer. Nunca he descubierto nada que me llene a nivel escolar, excepto Inglés en bachillerato y Sociales en primaria. Haré algo para mí mismo de una maldita vez.
Estoy flipando con el dinero. Cada vez me asombra más el poder que ejerce sobre las personas y sobre la relación de estas con sus congéneres. Da incluso miedo. Exploraré esto en detalle en entradas próximas.
On the other hand, he empezado a leer Paul Auster y es increíblemente bueno, y el miércoles me voy a Granada el resto de semana.
Hablamos pronto.
Suena: "Rats! Rats! Rats!" de Deftones.
Se alquila culo...
Publicado por Frank B. Parkinson en 19:46 0 comentarios
Etiquetas: Diario
Di que sí
Prometí feedback.
No me han renovado. La realidad es más complicada que esa frase. Digamos que, de momento, estoy sin curro. La semana entrante deberían llamarme para decirme si cuentan conmigo o no, o qué pollas pasa con mi situación.
Estoy muy cabreado con mi jefa y con RRHH por la dejadez y la pasividad que demuestran al tenerme en cuenta de una manera tan nimia y liviana. Una despreocupación digna de admirar. Putas corporaciones multinacionales, con su jodienda de expander y expander los putos beneficios.
Me pasa por la cabeza la idea de tomar la iniciativa por mi cuenta y mandarles a paseo, que estaría bien, pero como todo el mundo sabe, la cosa está muy mal, y no sé qué podría pasar. Puedo cogerme el paro pero necesito ingresos. Por otra parte, dejando este curro podría volver a estudiar el año que viene, lo cual estaría de puta madre.
Tengo un fin de semana para emborracharme al menos una vez, matar todo lo que se me ponga por delante y gritar todo lo que se me antoje a esos tipejos que me llaman de Movistar preguntándome si quiero cambiar de compañía.
Os mataré.
El volumen lo más alto posible, la música más estridente posible, alcohol barato y pensar.
Inestabilidad mental y gritos.
Publicado por Frank B. Parkinson en 17:31 1 comentarios
Etiquetas: Diario
2010-X
Tiempo después, vuelvo.
Me he dedicado estos últimos tiempos, sobretodo, a leer, a probar Ebay y a ver vivir.
Año nuevo, cosas de siempre. El viernes se me acaba el contrato y no sé qué me depara esto. Me quieren renovar y yo tengo más sed, de dinero insaciable. Por otro lado, no tengo que demostrarle a nadie, y menos a RRHH, que valgo para mi puesto. Lo sé yo y lo sabe quien debe saberlo, pero ni ellos ni yo firmamos nóminas. No me voy a disfrazar, diré las cosas como oportunamente crea que debo decirlas y seré consecuente a mis palabras.
Prometo ofrecer feedback de la mierda que ocurra, sea cual sea.
En otro orden de cosas, estoy dedicándome mientras escribo a llenar de pañuelos usados el suelo de mi habitación (malditos cambios de tiempo y malditos los mocos), cierto es que podría acercarme la papelera y tirarlos ahí directamente, pero lo mismo da.
A llenar también la estantería de libros, cerca de 80 títulos me avalan, un montón de películas y CDs de música y videojuegos que arrastraré conmigo vaya donde vaya, porque soy humano, y como tal, poseo y subyugo, me gusta tener cosas bajo mi dominio y control. A veces no me gusto nada de nada. A veces me encanto. Bienvenido a la dualidad de la autoestima. Me estoy dejando llevar para escribir y me gusta. Magnifico mis errores y me flagelo y me parto el alma con ellos, resquebrajo mis supuestos firmes ideales y pilares de mi vida cada vez que quiero y cuando menos me lo espero. Soy cambiante, camaleónico, chaquetero de ideas y refugios. Brindo consejos y para mí no tengo, que dice el Tremendo. Escuchar demasiadas historias de otros me aleja de mi realidad inmediata y conlleva el síndrome del Burnout (buen nombre para un videojuego, ¿verdad?), leer demasiadas historias autobiográficas de drogatas y drogas hacen que identifique mis vivencias con las leídas y me pierda. No identifico si me siento como debería o como otra persona hizo en mi situación; Vueltas y vueltas y vueltas, me gusta girar; me gusta delirar y perder el norte de vista y que eso no me importe. Me gusta salir a pasear sin música ni dinero y pisar de nuevo la Tierra dos horas después, pensando que todo está conectado subrepticiamente.
Y esto que escribo son los pensamientos que me da tiempo a captar y las ideas que tengo y a las que puedo dar forma plasmable en mensajes, y todo lo demás que yo soy y me completa se queda por algún lugar de la atmósfera de mi habitación, entre los pañuelos en el suelo, las bacterias, el ambientador, los muñecos de mis series favoritas, las fotos de mi cuarto y el flexo.
Buenas noches.
Publicado por Frank B. Parkinson en 1:21 0 comentarios
Primus - John The Fisherman
A día de hoy, ¿Quién no conoce Spotify? El invento tampoco es para tirar cohetes, hablando claro, pero la verdad es que va muy bien tener acceso a casi todos los grupos de música que conozco en un momento, (aunque Tool aún no tiene material ahí, cagondios) y ya no tengo que ver esos estúpidos vídeos en Youtube con una imagen fija y la música de fondo. Ni tengo que soportar Goear, con sus cuelgues de mantenimiento día sí día también. Para el curro he encontrado Foxitos, una página sudamericana con grupos de puta madre, online, gratuita y sin cortes ni publi ni ostias. También puedes usarlo como complemento de Messenger para mostrar lo que estás escuchando, aunque eso no lo decían en ningún sitio.
En otro orden de cosas, los Ramones me empiezan a hacer gracia, sobretodo por los títulos de las canciones (Alguien me ha puesto algo en la bebida, Sólo quiero tener algo que hacer, Somos una familia feliz o El Ku Klux Klan se ha llevado a mi novia), empiezo a escuchar también Primus, autores de la intro de South Park, y sigo estudiando Kyuss, Tool, A Perfect Circle y Deftones.
(Mientras escribo he encontrado sin querer Berri Txarrak, otro grupazo)
Habiendo tenido 4 días de fiesta es un poco vergonzoso no haber tenido ganas de ponerme a escribir, y más ahora cuando tengo una idea para un corto (con múltiples y alternativos finales) y para un relato desconcertante, sin sentido y con un final bastante chocante.
Peeeeeeeeeeeeeeero todo a su tiempo, y esta intro de hoy es para Primus - John the Fisherman (Que podéis tocar en el Guitar Hero 2 xD) Si alguien ha visto Bowling for Columbine y vio la entrevista a los creadores de South Park (dobladores estos de los niños protagonistas en versión original) y oye con atención entenderá rápidamente porqué Primus suenan en South Park. Tienen ideas parecidas en cuanto al individuo como único ser que elige su destino, sobretodo siendo niños.
¡Me he instalado Linux! Sin que nadie me presione ni cosas de esas xD
La verdad es que estoy muy contento de momento,por ahora parece que se va a quedar instalado una temporada. (Increíblemente en el Rodamón también está instalado.)
Seguiré comentando cosas de esas que me pasan de aquí poco. De momento anuncio una nueva sección para el blog, aún por inaugurar, en la que colgaré fotos de las cosas más raras que pueda encontrar por mi habitación, y una breve explicación. En la primera entrega tendremos el peluche de una rana sudamericana venenosa xD (En serio)
Actualizo pronto, prometo.
Publicado por Frank B. Parkinson en 23:05 0 comentarios
Etiquetas: Diario
Una Historia Del Bronx (o Baix)
La historia se centra, básicamente,en 3 personajes del Bronx, año 1961. C- ¿Y mi dinero? C- Pero todo el mundo le quiere igual que a ti en el autobús, es lo mismo... R- No, hijo, no es lo mismo, a Sonny no le quieren, le tiene miedo, es muy distinto... Perdóname... C- No lo entiendo, papá... R- Tranquilo, ya lo entenderás cuando seas mayor. Siento haberte pegado... Soy yo y mi circunstancia, decía Ortega Y Gasset. En próximas entradas ya os contaré cómo avanza mi vida, que últimamente el blog estaba cogiendo hasta telarañas... Un abrazo.
Una historia del Bronx.
-Sonny, líder mafioso del barrio, a quien Calogero admira.
-Robert de Niro (conductor de autobús, hombre de familia y sobretodo padre de familia)
-Calogero (9 años, hijo de Robert de Niro en la película).
La acción se lleva a cabo justo después de que de Niro descubra que su hijo posee 600 dólares(lo que él cobra en un mes), ganados en el bar de Sonny. De Niro devuelve el dinero a Sonny advirtiéndole que deje en paz a su hijo. Sonny y él discuten, padre e hijo abandonan el bar y justo después pasa lo siguiente:
R- Lo he devuelto.
C- ¿Qué? ¿Porqué lo has hecho?¡Era mi dinero!
R- No era dinero limpio. No quiero que toques ese dinero.
C- Me lo he ganado, era mi dinero.
R- No quiero que vuelvas a acercarte a ese hombre.
C- Papá, por favor..
R- ¡Te digo que no vuelvas a acercarte a él!
C - ¡Papá escúchame!
R- (Pega al niño y añade) ¿No me has oído?¡No vuelvas a acercarte a él!
C- Sonny tiene razón. Los obreros son todos unos pringados...
R- ¡Se equivoca! ¡No hace falta valor para apretar un gatillo! ¡Pero sí para madrugar cada día y vivir de tu trabajo! Habría que ver a Sonny, entonces veríamos quién es más duro. El obrero es el auténtico tipo duro, ¡tu padre es el tipoduro!
Quería comentar esta escena en particular de la película, porque me hizo recordarme a mí mismo, a mi situación actual respecto al trabajo, a eso de ser un tipo duro, a muchas cosas que me han pasado... A muchas cosas que no supe ver en su tiempo y ahora revelan su verdadero significado. Y es que la vida es un viaje de ida, y de vuelta, y de ida hacia nosotros mismos.
Publicado por Frank B. Parkinson en 22:34 0 comentarios
Etiquetas: Diario
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