Post-MNZS

jueves, 14 de agosto de 2014

Después de muchas muchas vueltas y viajes, acabé en Manzanares, Ciudad Real, para conocer a mi hermana espiritual.

En ese viaje aprendí, aparte de lo grande que es el cielo en realidad, que puedo volver a ser feliz, si me dejo.

Ha sido volver a mi mundo habitual, después de mucho, mucho tiempo de no estarme quieto, que ha sido cuando he visto lo que me hago a diario.

Me limito y me ato al suelo, me encadeno, cuando ansío ser libre.

Suplo mis decepciones con soledad y depresiones, y copas de vino, y cenas de microondas, y películas a las que apenas presto atención, pensando en mis mierdas.

Todo es cuestión de tiempo, de perderlo o malgastarlo.

Pero, sea como sea, he visto a mi hermana, y durante unos días he sido felicidad en la más perfecta de sus formas. No he tenido un segundo para pensar y darle vueltas innecesarias a la cabeza, simplemente he sido, me he dejado llevar y he sonreído como hacía tiempo que no hacía.

Además he comprobado que la complicidad virtual que tengo con mi hermana se ha convertido en una de las amistades más serias, profundas y auténticas que voy a tener la suerte de encontrar en mi vida.

Tan sólo el hecho de mirarnos y saber qué andamos pensando nos hacía achinar los ojos riendo, silenciosos cómplices de una broma secreta y muda.

Y yo aquí emborrachándome con vino manchego, como si tuviera un hijo en la cárcel, otra vez con los ojos vueltos hacia dentro, mirando a mi vacío y oscuro interior, tratando de encontrar algún interruptor para encender la luz, creyendo o haciéndome creer todavía que soy capaz de hacerlo por mí mismo

Volviendo al viaje, estoy seguro de que Kerouac hubiera disfrutado mucho también, de Ruidera, de MJ, de los viajes en coche y de las conversaciones secretas y las vibraciones del alma.

Explico todo esto de manera desordenada porque es la manera que tienen las palabras de salir de mi cabeza hoy, a trompicones, empujándose unas a otras, pisando unas ideas a las previas y volviendo a aparecer, con prisa, quiero decirlo todo al mismo tiempo, pero que no se me olvide nada, no hay tiempo decia, no hay tiempo digo.

1 comentarios:

Rubia dijo...

Es que mira que eres grande escribiendo... En serio.

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