Un montón de días más tarde, aquí queda la crónica de lo más interesante del viaje a
MadriZ por el
Rock in Rio (cuyo lema es "por un mundo mejor", Dios sabrá por qué)...
Después de que el avión se nos retrasara y descubriera que al Antonio no le
hace gracia viajar en avión (a buena hora me lo dice) llegamos a
MadriZ-Barajas a las 12 de la noche de lo que ya es viernes. Pillamos el metro, camino de "Tribunal" que es nuestro destino y nos ocurre lo más improbable y a la vez lo más típico que ocurre en los viajes:
-¿Perdona, sois de
Gavà?
De
Gavà. Ni siquiera me suenas o algo así. Eran dos tipos. Uno era amigo del hermano del Antonio y otro era el primo de un colega mío, con el que había estado en el
Rodamón alguna que otra vez.
Nos despedimos de ellos en el metro y nos dirigimos al albergue "Las Murallas", en la calle
Fuencarral, número 23, piso 4. Las cosas más
remarcables del albergue hasta este punto es que la puerta de abajo cuesta un montón de abrir, tiene un ascensor al más puro estilo
Resident Evil, atención, Bañera! en la habitación y camas
individuales.
La 1 de la mañana, nos vamos a cenar, bar
Hawaii, calle
Pérez Y
Galdós, nos trataron genial y además probamos unas bravas espectaculares. Saliendo de allí empezamos a pedir alcohol y a partir de aquí la noche se va nublando. Vimos de todo, desde un grupo inmenso de gente con traje haciendo botellón en callejones hasta la tienda donde el
Camacho se compra los batidos de proteínas y mierda para "ponerse fuerte".
xD
Entramos a un bar y resultó ser una
coctelería. Me pido un par o tres de San
Franciscos y
Anthony se pide
un mojito, al que seguiría un Tequila
Sunrise, en honor a
Cypress Hill,
flickflockers.
Chupito de Tequila José Cuervo y luego Antonio, hastiado de que el alcohol no le subiera, pidió mi consejo, a lo que se tomó dos
chupitos de
absenta.
Este lugar resultó ser un bar
ultragay, pero
en fin, entrando dos tíos
juntos tal vez nos tomaran por pareja y nadie vino a decirnos nada, y menos mal porque eran
jodidos armarios y daban miedo, la verdad.
xD
Saliendo de allí llegamos a la Gran Vía de
Madriz, mucho menos espectacular de lo que
creíamos, y hablando con un
reaparteflyers nos mandó a un bar de
Rockabilly y música de los 50. La gente estaba hasta caracterizada incluso. Después de unas risas, otras 2 cervezas y otro
chupito salimos a hablar con el
reparteflyers. Un tipo fantástico, nos mandó al bar "Ofrenda"´, donde la música era del estilo de
Rage Against, Red
Hot Chilli Peppers,
System Of A
Down...
Aquí empecé yo con los
cubatas. Quien no me conozca no sabe que yo no bebo
cubatas porque me matan mucho, pero a esta altura de la noche no pude no tomarme 3 o 4. Total, que son las 6 de la mañana, volvemos al albergue y aquí no acaba la noche, nada más lejos de la realidad, porque en cuanto entramos a la habitación a
Anthony no se le ocurre mejor idea que la de irse a "explorar", quedándome yo en la cama, con el mundo dando vueltas. Le oía abrir puertas y dar golpes,
hasta que volvió con un par de toallas y un rollo de papel higiénico: "Para limpiar la mierda", fue su expresión.
Todo esto la noche del jueves...
Después me dormí.
Viernes! Mediodía y salimos de la cama. Nos dimos un paseo por la calle
Fuencarral, la calle Gran Vía y la Plaza Callao. El señor Antonio descubrió el "Museo del Jamón" lugar
ampliamente coreado y alabado por nosotros, donde casi todo está a un euro, y que el jamón es la premisa de obtener moneda. Después de comer como cerdos un largo rato y de pasear por medio
Madriz tomando cañas y cafés, pusimos rumbo al
Bernabéu, de donde salían los autocares hacia el
Rock In Rio. Pillamos unas
litronas y nos metimos en el bus.
6 de la tarde, en una hora abren puertas. Nos bebimos 3
litronas malísimas entre los dos y bromeamos sobre unas abuelas que estaban recorriendo la zona, en busca de sus nietos, quizá. A partir de aquí, una vez más, todo empieza a
nublarse, sé que bebí un montón, que llamé a algunas personas, que recibí mensajes extraños, que hablé con unos chavales vascos
majísimos, bromeamos con unos catalanes y discutí con
Alex, un tipo de
Cartagena, Murcia, de cine.
Lo demás ya os lo suponéis,
Cypress Hill,
Jane´s
Addiction y
Rage Against The Machine. No os voy a comentar gran cosa de los conciertos, excepto que a
flickflockers les faltaron clásicos y que demasiada gente de mierda en
Rage (empujones y codazos.)
Ah, sí, durante todo
Rage Against estuve solo, porque fue tal la avalancha de gente que sólo podías sacar un
bracico y moverlo al ritmo de esta gente, estábamos atrapados. Al acabar nos dimos de
chapuzones y duchas en las fuentes de la entrada del festival y al subir al bus cogimos uno al azar, por lo que,
evidentemente, no llegamos al
Bernabéu, sino a
nosedónde, desde donde volvimos al
Rock In Rio. A todo esto casi
mato a un
níño de unos 12 años con el pelo color verde césped porque no hacía más que reírse, siempre que Antonio o yo dijéramos cualquier cosa.
Súmalo a lo irritante del niño la borrachera y la adrenalina de ver a
Rage y imagínate la increpación al chaval.
Qué asco de niño.
Llegamos al
Bernabéu, pillamos un taxi y el taxista lo primero que nos dice es que le indiquemos nosotros. vas listo
xD. De vuelta en el albergue nos duchamos y salimos otra vez de allí, dirección al bar. Allí pensaron que yo era de Torrejón y el Antonio de
Móstoles, a lo que respondimos que éramos catalanes y casi nadie nos creyó. Muy, pero que muy ciego, le compré un paquete de arroz al
curry a una china, que resultó ser 3 delicias, y me lo comí antes de irme a dormir.
Lo primero que pensé fue:"Me quiero morir". Las 12 de la mañana, una resaca espectacular, y nos despiertan diciéndonos que tenemos que irnos ya del albergue, que es la hora.
Automáticamente me voy al baño a
vomitar y cagar y
asearme la cara y eso. Recojo mis cosas y
salimos de allí, Antonio y un
zombi, dirección a donde sea a que pueda descansar. Estuve dos horas en este plan, hasta que volvimos al "Museo del Jamón", bendito y
bienventurado lugar, donde nos salvaron de la resaca, a mí
al menos. Visitamos más lugares, más bares, más cafés, y se nos hizo la hora de volver al aeropuerto. El avión se retrasó de nuevo, y yo empecé a leer "Música de cañerías" de C.
Bukowski, comprado en
Madriz.
Una vez en
Girona, cogimos el coche y llegamos a casa a
las 3 de la mañana, me ducho y me voy a la cama. Estoy destruido.

Sé que al final se pierden detalles, pero es que ya está bien, qué manera de destruirse
xD
Cuídenseme.