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February has gone, again.

jueves, 1 de marzo de 2012

Lo bueno no dura, y es por eso que febrero es el mes más corto del año. Aun siendo este un año bisiesto, febrero nunca me resulta lo suficientemente largo.

Lo bueno, si breve, dos veces bueno, dicen.

He pasado un par de semanas buenas, este último febrero. Cuando digo un par de semanas buenas me refiero a que me he levantado de la cama con energía, con ganas de ir de acá para allá, sin freno, con el nervio como combustible, prendiéndole fuego como petróleo en el mar, ardiendo en la superfície, sin afectar a las profundidades.

Hoy pensaba en Bukowski. En algún sitio leí que se sirvió de sus experiencias en tugurios y hoteluchos y en su maltrecha vida para escribir. Mejor dicho, no es que le sirvieran para ello, es que se estaba empapando de esas experiencias, adquiriéndolas, absorbiéndolas, luchando para conocer la lucha. Por eso podía escribir, cada vez más, con más puntería y mordacidad sobre la vida y sobre el lado oscuro y salvaje de ésta.

¿Escribo yo como lo hago por el hastiamiento general actual? ¿Escribo así por las cosas que me han pasado? ¿Por las cosas que he hecho?

Y la pregunta relevante: ¿Realmente importa?

En absoluto, siempre y cuando a mí me guste lo que escribo. Y es que se me hace divertido. Crear un castillo ladrillo a ladrillo, post a post, palabra por palabra, y navegar entre ellas como marinero en su barca, conociéndose cada ola, cada corriente, cada arrecife y cada obstáculo.

Ay, Bukowski. Qué hijo de puta. La próxima vez que ponga bocabajo la etiqueta de una cerveza brindaré a tu salud.



Canciones para tomar drogas malsanamente, volumen 12:

Lou Reed - "Walk on the wild side"

Auster en el CCCB.

miércoles, 22 de febrero de 2012

-Ferran.

-It means Iron man, am I right?

(Minúsculo diálogo entre Paul Auster y yo.)



Él dijo Iron Man, y yo pensé en varias cosas.

La primera cosa que pensé no fue en el superhéroe (esa fue la segunda) sino que, mientras me firmaba "Trilogía de Nueva York", estaba dándole vueltas a lo que había querido decir, y pensaba en el significado de mi nombre -Aquel que protege la verdad- y en seguida comprendí que él se refería al origen etimológico de la palabra en sí.

Hombre de hierro. Puño de hierro, firmeza de carácter, talante, ser tajante y cortante, dureza.

Diferencias entre significante y significado, contenedor y contenido, pensamientos y palabras.

La segunda cosa que pensé fue en el superhéroe. Nunca me ha caído bien Iron Man, aunque tampoco Deadpool, aunque este último no me gusta en absoluto, y al primero no lo trago, que son dos cosas que diferencian los casos. Ahora que me veo reflejado en cierto modo en él, me cuesta nombrar algún motivo que justificara mi animadversión a él, aún conociendo de él tan poco, y me veo obligado a reconocer que no tengo ni un solo motivo. Para Deadpool tampoco, la verdad. Las primeras impresiones me han marcado muchísimo, desde siempre, y las tomo como gran punto de partida para reflexiones y referencias futuras. Claro que me he equivocado, cientos de veces, y muchas ocasiones en las que creía que no tenía nada en común con alguien me descubrí a mí mismo, más adelante, compartiendo charla, bebida y compañía en la más absoluta complicidad. Ser humano es esto. Ensayar, errar y repetir.

La tercera cosa en la que pensé (o que ahora me viene a la mente) es la canción de Black Sabbath, que aunque no es de mis preferidas (en mi opinión Rat Salad es una auténtica locura de canción) me hace gracia verme relacionado en tantos elementos que ya me eran cercanos de antes.

Y es curioso que sea gracias a Paul Auster que reflexiono sobre esto, aunque no debe sorprender a nadie que le haya leído, es alguien capaz de proporcionar nuevos puntos de vista a cosas que teníamos más que asumidas.

Analizando el origen de la primera idea, es extraño que me parara a pensar en eso con tal velocidad, al menos a mí me sorprendió, porque cuantas más vueltas le doy más satisfecho estoy de haber encontrado esa vertiente en semejante lapsus, en el que aún no había tenido tiempo de acabar de escribir mi nombre para firmarme el libro. Tal vez los nervios me ayudaran - si eso es posible- a centrarme en lo que no tenía delante, en lo que estaba pasando y a la vez no estaba pasando, tal vez era mi momento de mayor actividad cerebral, el momento en el que estaba más preparado que nunca para absorber una enseñanza. Si fuera capaz, es más, cuando sea capaz de concentrar ese potencial será algo digno de mención, yo creo, y si puedo, además, hacer algo que merezca la pena -de ser leído, oído, valorado, tratado- valdrá la pena la molestia de pasar tantísimo tiempo solo, como explica el propio Auster, pues un escritor no es más que un solitario, un hombre solo en una habitación, pensando historias, creándolas, diseñándolas, disfrutándolas.

Y si a mí no me importa llevar esa vida de semirreclusión, para nada distante a mi vida actual, ¿qué barrera me separa de convertirme en un escritor?

El tiempo, la experiencia.





-You're like an old friend to me.

-Thank you.

(Fin de diálogo)



Canciones para tomar drogas malsanamente, volumen 11:

John Coltrane - "Walkin'"

Whiskey, Mystics and Men [February style]

lunes, 6 de febrero de 2012

"Tú puedes", dice el Rey Lagarto.

Tarará...

Yo puedo. Puedo romperme una vez más, o dejarme tranquilo, o perder mis estribos, levar el ancla, echarme a la mar, atisbar el horizonte en busca de algo, ese Algo que siempre buscaba Ti-Jean, aquel que honró la vida.

Tarará...

En los pasillos del Metro se me cuelan ideas a la cabeza y sin que pueda cerrarles la puerta se ponen cómodas, dejan descansar los pies en la mesa y me atracan la nevera, entre otras cosas, y pienso entonces que la vida es gris y triste y sé que simultáneamente hay mucha otra gente que piensa igual, y sé también que saber eso no ayuda a sobrellevar estas cosas mejor. Cada cual a sus cadenas. Mis cadenas, a sus pies.

Tarará...

Y me veo y pienso en mí mismo, ególatra insaciable, veo el camino recorrido, las trampas descubiertas y las trampas tendidas y que surtieron efecto. Mirando donde estoy me veo perdido, y atado a la vez, con todas partes adonde ir y ningún sitio al que dirigirme, en todo momento, a todas horas. Mirando hacia delante no consigo vislumbrar más que confusión en la lejanía.

Tarará...

La lucha por vivir a pleno funcionamiento a todas horas del día es, sobretodo, una lucha en pos de la propia destrucción, a pequeña escala, aunque uno no lo pretenda. Este ritmo se está llevando los mejores años de tu vida, tus mejores oportunidades, tu mayor atención.

Tarará...

Sueño con el momento de dejarme suelto del todo y salir al paso de la vida que siempre debí llevar, yo que no sé ni llevar la razón ni darla.

Tarará..

Pon tú el whiskey que ya pongo yo la mística, que de eso sé un rato, mientras los hombres se dedican a quebrarse a sí mismos.

Tarará...





Canciones para tomar drogas malsanamente, volumen 10:

The Doors - "Whiskey, Mystics and Men"

Horses.

lunes, 23 de enero de 2012

Como una manada de caballos desbocados trotando por un desfiladero se me escurren los días entre los dedos y las palabras entre pensamientos. Y como tantas otras veces, as usual, me planteo un ejercicio mental y me siento un rato. A escribir, con la calma, con los cascos, con Patti Smith, con mi bajo aún vibrando, el vidrio de mi ventana que sigue vibrando, mi alma que sigue vibrando, mi ojo que vibra sin aviso ni intención, festiculación es la palabra, gestos sin intención, tics de nervios y locura en la habitación.

Buscándome la ruta de escape, como siempre, como nunca, como Kerouac, siempre, siempre huyendo, que no siempre escapando. Si escapamos, !nos vemos! Más tarde nos encontramos, a nosotros mismos, a otros tantos, siempre más viejos, no siempre más sabios. Eso es parte del camino, que es el mío y es el vuestro por pasaros.

Y escapo, y me pierdo, y me lanzo, y luego me asusto de verme en el vacío sin nada a lo que aferrarme, libertad, pura y total, libretas, llenas de mierdas, camisetas, parches en chaquetas, parches en el corazón, remiendos que son pensamientos que dan cuerda a nuestra maltrecha manera de caminar y de dejar atrás tantas cosas.

¿Recuerdas? Una vez la profe de Relato dijo que tenías que tener en cuenta, antes que nada, para quién iba dirigido lo que querías escribir. ¿Sabes qué? No sé qué es lo que escribo, porque no me lo he planteado antes de hacerlo; Simplemente he abierto el blog y me he puesto a teclear sin pensar, porque me parece la forma más pura de escritura, me parece la manera más honrada y honesta de acercarme a ti, lector, y a mí mismo a su vez, escritor, porque cuando empezamos a pensar las cosas se nublan y se pone el Sol. Y de oscuridad sabemos un rato, me callo, mejor.

Escritura espontánea, creativa tal vez, relajante seguro. Mis nervios no entienden qué pasa porque si no pienso se desorientan, y por un momento les despisto, por un rato les dejo atrás, me maravillo de mi genio y mi perspicacia, caigo en mi propio orgullo y me creo libre de todos ellos, libre de todo mal, y me pierdo y tropiezo y me caigo.

Ay.




Canciones para tomar drogas malsanamente, volumen 9:

Patti Smith - "Horses"

Simón volviendo a casa [1]

lunes, 9 de enero de 2012

"Have you been drinking, son
You don't look old enough to me
I'm sorry, officer
Is there a certain age you're supposed to be
Cause nobody told me..."



Y así es como muchos fines de semana se acabaron, dando parte y explicación a los señores de azul, o de verde, o del color que sea. Polícias en todas partes. Mucha policía poca diversión, dice la canción.

Y no solo fines de semana, también viajes y vueltas a casa en el Nitbus, sintiéndose uno la persona menos importante de todas, con la visión más que borrosa, el estómago vacío desde hace un rato, el Sol casi saludando ya entre las nubes y yo murmurando, haciendo lo que puedo para que un policía entienda que estoy lo suficientemente hecho polvo como para que me deje tranquilo, vaya donde vaya, sea donde sea. Los sonidos guturales que salen de mi gargante producen algún efecto, quién sabe si asco o lástima, y me dejan marchar. Hay noches con una tristeza infitinita en el rostro y el hígado perforado de hacerse daño. Cuando recuerde todo esto no me sentiré mejor; lo más probable es que todo vuelva a empezar. Sintiéndome más desdichado que antes, más perdido que antes, más solo que antes, me meto de nuevo en la cama, otra noche más, lloro un poco más, me muero un poco más.




Canciones para tomar drogas malsanamente, volumen 8:

Arctic monkeys - "Riot van"

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